
Este año llueven buenas ideas por los “buzones de entrada” para conseguir, por fin, un Belén completamente optimizado y adaptado a los tiempos que corren. O sea, con unas simples medidas lógicas os podéis ahorrar un buen dinero a la hora de montar el Belén. Es cuestión de ser prácticos:
Pastores.- Para nadie es un secreto que en todos los belenes hay más pastores que ovejas, parece absurdo, pero siempre ha sido así. Por supuesto lo que hay que hacer es deshacerse de todos menos uno. Se instalan pastores eléctricos (cercas electrificadas) con el fin de controlar a las ovejas y, una vez instalados, conviene ir pensando en eliminar el último pastor y sustituirlo por un perro con experiencia.
Personajes gremiales.- Es sorprendente la cantidad de artesanos que puede haber en un belén: el herrero, el panadero, el de la leña, el carpintero (haciendo una desleal competencia a San José que se ha cogido baja paternal), el tendero,… y sin embargo es, también sorprendente ver los pocos clientes que hay. La mejor decisión es despedir a todos los artesanos (es duro, en tiempos de crisis no hay más remedio). En su lugar contratad a un chino, que en un pequeño comercio fabricará y venderá todos los objetos que vendían los artesanos.
Posadero.- El chino se hará cargo también de la posada. Además, como sabeis, han habido quejas de atención al cliente (precisamente por parte de José y María). La posada podría funcionar con el sistema de cama caliente.
Lavanderas.- Que manía tienen en los belenes con lavar la ropa, con lo fría que debe estar el agua con tanta nieve. Conviene suprimir los trabajos de lavanderas, que además siempre son ocupados por mujeres. Que uno se lave su ropa en los ratos libres y así se potencia la equiparación de sexos en cuestión de tareas domésticas.
Ángel anunciador.- Si se suprimen los pastores no tiene sentido la figura de un ángel anunciador. Se puede sustituir perfectamente por un anuncio luminoso en el que, además, se pueden anunciar las ofertas del chino.
Castillo de Herodes.- A Herodes hay que mantenerlo en su puesto. No es que haga mucho, pero manda, y no es cuestión de ponerse a despedir directivos.
Soldados.- Conviene quedarse con dos por razones de seguridad, (que bastante calentita está la zona) pero en vez de tenerlos en nómina se externaliza el servicio. Se contratan por medio de “Prosegur Castillos” para que presten servicio como guardas de seguridad. Y así se ahorra en costes fijos y se gana en flexibilidad.
Paseantes varios.- Es sorprendente ver la cantidad de personajes que abundan en un Belén sin hacer nada; absolutamente nada. Todos despedidos. Eso es algo que teníamos que haber hecho hace tiempo, sobre todo con ese que está siempre escaqueado cagando.
Paseantes con obsequios.- Obsérvese que hay otro grupo de paseantes, algo menos ociosos, pero no mucho más productivos, que se dirigen hacia el portal con la más variada cantidad de objetos. Uno con una gallina, otro con una oveja, otro con una cesta, otro con un hatillo (¿qué llevará el misterioso personaje en el hatillo?). Puesto que todos tienen el mismo destino, se organiza un servicio de logística para rentabilizar el proceso. Por tanto, se despiden a todos los paseantes menos uno para que, con ayuda de un animal de carga, cada dos o tres días recoja las viandas y las acerque al portal.
Reyes Magos.- Por supuesto con un solo rey es más que suficiente para llevar el oro, el incienso y la mirra. Eliminamos dos reyes, dos camellos y los pajes. Lo mejor es quedarse con el rey negro para no ser acusados de racistas. Además es probable que quiera trabajar sin que le demos de alta. Hay que estudiar también la posibilidad de dejar tan solo el incienso y vender el oro y la mirra a otra compañía. Siempre es bueno reducir al máximo el asunto de los regalos de empresa. Por otra parte, si poneis a los Reyes (o al Rey) avanzando un poquito cada día, al menos hacedlo desde la cocina porque veintitantos días viendo a los Reyes acercarse… es que le quitais al niño toda la sorpresa.
Mula y Buey.- La única función de estos animales es dar calor. Esta función la desempeña perfectamente una hoguera, y el gasto es mucho menor. El mejor de los animales lo ponemos a trabajar en el servicio de logística de reparto citado anteriormente.
San José y la Virgen María.- Está más que demostrado que el trabajo que hacen ambos en el portal puede ser desempeñado por una sola persona y así evitamos dos bajas de maternidad/paternidad. Por razones de paridad, obviamente, hay que quedarse con la Virgen María y, lamentablemente (con lo que había tragado el hombre en esta empresa), tendremos que despedir a San José.
El niño Jesús.- A pesar de su juventud tiene mucho potencial (y además parece ser que su padre es un pez gordo). Le mantenemos como becario con un sueldo de mierda hasta que demuestre su valía.
El Belén queda pues de la siguiente forma: Un pastor, con ovejas en un cercado, un chino con un comercio/posada de 24 horas, Herodes y dos guardas subcontratados, un paseante, contratado mediante una ETT, con la mula (o el buey) haciendo repartos, el rey negro (a ser posible ilegal), la virgen y el niño.
Y así tendremos un Belén completamente optimizado y mucho más realista. Como la vida misma.
Os dejo hasta el 2010. Que seáis felices.
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