
Las cosas van a cambiar. No vivimos en un mundo estático sino dinámico. Algunos pretendemos que todo siga igual, que el estado de bienestar continúe pero eso, ya no es posible. En nosotros queda la alternativa, somos (debemos ser) la mejor carta del futuro en una partida en que las cosas no pintan nada bien. No sé qué piensan los adinerados de todo esto. No sé si piensan que pueden mantener a su familia eternamente en la riqueza, o quizás les da igual. Nadie piensa en el futuro, lo que impera es el Yo, y eso no nos lleva a ninguna parte más que al espejismo que es el "presente". Si no pensamos de una manera constructiva, nos encontraremos que cuando queramos construir, no habrá piezas. Como he dicho, las cosas tienen que cambiar y van a hacerlo. Simplemente, la forma en que vivimos no es sostenible. Por tanto, ¿qué debemos hacer? De nosotros depende que cambien, para bien o para mal.
Primero debemos dejar de compadecernos y de lamernos las heridas. Es sencillo, todos en la medida de lo posible puede hacer algo para mejorar. Desde la esfera personal, tratando mejor los que te acompañan en el camino, hasta cambios relevantes como podría ser participar en lo que te rodea. Un giro hacia lo positivo se necesita ahora. Vivimos desentendidos de la realidad, en un hedonismo que está muy bien, pero no nos lleva a ninguna parte. Sólo tenemos que fijarnos en lo que nos ha pasado. Una pequeña brisa acabó siendo un vendaval. Intentemos pensar qué pasará cuando el que inicie la tormenta, sea por sí mismo un vendaval. ¿Qué pasará cuando el petróleo no sea viable? ¿Se está apostando por energías no renovables alternativas (porque renovable no hay nada en realidad) en la actualidad? ¿O acaso las empresas están mirando, como las personas, por un presente hedonista , turbulento pero lleno de plusvalías y especulaciones monetarias? A pesar de ser esto sólo un ejemplo más de los miles de ejemplos que presumiblemente nos van a tocar vivir, debemos tener en cuenta que todos y cada uno de nosotros jugamos un papel. Somos las herramientas de nuestro propio futuro y cuando está bien claro que el capital nunca se ha movido con buenos sentimientos, ¿dónde estamos nosotros? Os diré que no estamos en la calle. No estoy hablando de que salimos a pasear, ni siquiera a manifestarnos. Hay que cambiar las cosas que por supuesto no lo harán solas. ¿Creéis que el sistema no funciona? ¿Qué hay que cambiar? Es bien seguro, que sólo hay dos formas para cambiar el sistema: una es desde dentro y la otra desde fuera. Yo apuesto por cambiar el sistema desde dentro. Pero no hablo de cambios puntuales sino de un CAMBIO, un cambio más social, más real. Nos hacen creer que todo es estático, que hemos llegado a un punto en que hemos asumido la "perfección". Habría que decir esto a la mayoría de la población nacional y mundial, que vive en la pobreza para mantener nuestra riqueza. El consumo está bien, comprar cosas, tener cosas, en definitiva, disfrutar del bienestar. Pero volvamos al mismo, no es bienestar comprar 6 camisetas cada mes. Lo que es anatema, no es el consumo sino el consumismo. Cree que el mundo podría soportar que cada persona se comprara 6 miserables camisetas de marca al mes? Desde mi punto de vista sólo tenemos dos alternativas: o nos sacamos la careta y asumimos que como primer mundo necesitamos tener subyugados a otros que trabajen como esclavos, o apostamos por cambiar las cosas. Lo único que es cierto y no rebatible, es que lo que entendemos como presente no es sostenible económicamente.
Por tanto, ante todo esto, qué crees que se debe hacer?. La crisis actual, aunque parece horrible, es una tontería en comparación a lo que está por venir. No sé cuánto tardará, pero si era obvio que la burbuja inmobiliaria iba a explotar, o que el crecimiento perpetuo es una gran mentira (más que nada porque no hay nada que crezca eternamente), qué creéis que nos ofrecerá el futuro?. Si la amplitud de miras de los de siempre se mantiene al mismo nivel, por supuesto, nada bueno. Pues cuando ellos y nosotros nos encontramos ante la némesis, espero por nuestro bien que no lo dejamos todo en sus manos ya que inevitablemente en una de estas, llegará el fin de la sociedad del bienestar. Las políticas económicas actuales, tanto de derechas como de izquierdas, dicen que se parecen todas mucho, es cierto, pero lo que diferencia unas de otras, son el reparto social que se hacen de estas políticas ¿quién nos garantizara el verdadero y justo reparto social?. Reflexionemos todos.
