
Cuando los alimentos comprados están caducados, se tiran a la basura o bien se devuelven al lugar donde los hemos comprado y los cambiamos por otros más recientes y de caducidad más larga. Esto es justo lo que se tendría que hacer con cuatro de los jueces del Tribunal Constitucional que llevan años con la fecha de caducidad expirada.
Para mas “inri” después de casi cuatro años de deliberaciones y discusiones, no han sabido encontrar la fórmula para consensuar y sentenciar un Estatut que ya refrendo el pueblo de Cataluña en su mayoría, con un 78,24 % ,por lo tanto están dando la razón a la vox populi que dice que la justicia en el Estado español está politizada, controlada y secuestrada desde la “transacción”, que no transición y demuestra plenamente que el dictador sentencio con causa cuando dijo que “esta todo atado y bien atado”. No es de recibo y mucho menos democrático que jueces nombrados por los representantes de los partidos políticos, no sean del todo imparciales en la lectura de un Estatuto y que acepten recursos a artículos del Estatut iguales a estatutos aprobados en otras comunidades como Valencia y Andalucía que copiaron literalmente algunos artículos del Estatut de Cataluña.
Que dimitan ya, si tienen resto de dignidad, que dimitan, ya que están demostrando su incompetencia, su parcialidad y están desprestigiando al que tendría que ser, pero no es, el más alto tribunal de justicia del estado y de paso haciendo un flaco favor a la democracia con su ineptitud.
Otra cosa es ya el ataque frontal de los herederos del franquismo, contra todo lo que se mueve para averiguar el genocidio sistemático, la desaparición y robo de niños/as, los muertos en fosas comunes, los acuerdos con los nazis para perseguir y eliminar a los republicanos exiliados en Europa, etc. Las personas que investigan donde están sus muertos, para poderles dar digna sepultura, se encuentran ahora con que al juez que inicio esta investigación lo van a sentar en el banquillo. Habría que jugar dentro de su sistema, y luego, si creemos que el juez Varela se mueve por motivos espurios y sus autos injustos, acusémosle por prevaricación, querellémonos todos los demócratas del Estado.
Desde luego este Estado es de pandereta y chirigota, los corruptos en la calle, en el PP no echan ni a Dios por corrupción, tachan de antidemocráticos a quienes quieren saber y apoyan que salga a la luz las fosas comunes, pero ellos si se permiten tener la osadía de acusar a los jueces, Tribunales de Cuentas y policía para intentar tapar la montaña de mierda que les sale hasta por los ojos.