dimecres, 29 de febrer del 2012

El saqueo de los países por el Gobierno europeo de Merkosy

El jueves de la pasada semana se produjeron dos acontecimientos que pueden servir de resumen de los derroteros de la crisis que nos asola. Al tiempo que el Gobierno de España, por boca de Luis de Guindos, flamante exLehman Brothers, anunciaba una inyección de dinero público a la banca por un montante de 52.000 millones de euros, la Comisión Europea recomendaba a los ciudadanos españoles que suscribieran planes de pensiones por si las arcas públicas no pueden hacerse cargo de las mismas. El condicional sobra, pues al paso que va el saqueo neoliberal --sí, sí, saqueo-- del dinero de todos, no cabe duda de que no habrá dinero. La duda es si las empresas encargadas de asumir esos planes de pensiones no se habrán ido al garete fruto de la eficaz gestión del Lehman Brother de turno.

La ideología supone una visión deformada de la realidad. El principio desde el que el gobierno español, inyecta dinero a la banca es, entre otras cosas, altamente ideológico. La teoría es: le damos dinero a la banca, que a su vez lo utiliza para dar créditos a los particulares y así reactivamos la economía. La práctica ya ha demostrado que las cosas no funcionan así, que cuando la banca recibe dinero público lo utiliza para comprar deuda pública a un alto interés y asegurarse unos retornos beneficiosos, sin invertir ese dinero en economía productiva, sino en pura y simple especulación, consiguiendo, además, estrangular a los Estados que le prestan el dinero, debido a los altos intereses que deben pagar por colocar su deuda. Es decir, un suicidio como Estados. Siendo que la realidad desdice a la ideología, lo suyo hubiera sido que el Gobierno, hubiera buscado otra estrategia. Por ejemplo vehicular ese crédito a los particulares a través de una banca pública, lo que garantizaría que el dinero va a donde decide el gobierno y no a otros cometidos.
Al mismo tiempo que regalamos a los bancos miles de millones de euros y dólares en toda Europa y EEUU, se nos dice que los Estados no tendrán capacidad para hacer frente a sus obligaciones en el futuro y que hay que restringir sus prestaciones en el presente. ¿Cómo es que hay dinero para apuntalar negocios privados causantes de la crisis, los bancos, y no hay dinero para afianzar los servicios públicos? ¿O acaso de lo que se trata es de erosionar los servicios públicos --pensiones, sanidad, educación-- para favorecer al negocio privado? Un incierto negocio el privado, pues ya hemos visto como aseguradoras y bancos se han ido por el agujero del retrete llevándose con ellos esos fondos de pensiones tan seguros de los que ahora nos hablan.
El neoliberalismo no funciona. Lo dicen los hechos. Mientras los que nos gobiernan, continúen funcionando bajo parámetros neoliberales, los efectos de la crisis se continuarán profundizando. Estamos ante un proceso de saqueo del Estado por parte del interés privado, pues en el neoliberalismo, las empresas se embolsan las ganancias pero socializan las pérdidas. De las pérdidas nos tenemos que hacer cargo todos, de los beneficios, solo los privilegiados. ¿Es este el libre mercado del que se llenan la boca? ¿O estamos en aquel paréntesis que pidió ese otro gran empresario, Díaz Ferrán, para que el dinero público sacara del atolladero a la iniciativa privada?